Imagen de Free-Photos en Pixabay

“Ya estás de bajón otra vez”, me dices por WhatsApp. Y sigue una retahíla del falso positivismo de siempre que me niego a leer. Dejo el teléfono en silencio a un lado. Sigo colocando la leña en su sitio. No quiero contestar porque no quiero decir nada que no diría de no estar enfadado. Es raro que te insulte, a ti, que me has mandado a la mierda más de una vez. Pero yo no soy así. Y en el fondo sé que tienes razón. Estoy de bajón. Otra vez.

La negra sombra ya no es una sorpresa. La he pasado muchas veces. En cierto modo, siempre está ahí. Es parte de lo que soy.

“No te he pedido ayuda. Yo no te he escrito. No tienes por qué aguantarme. No quiero tu maldita lástima. Quién eres tú para dar consejos si te coges perrenchas por todo. Eres una niña mimada”. Todo eso te diría en estos momentos de furia. Pero en vez de eso sigo colocando los rachones, bien apilados, de manera que el montón informe de leños se va convirtiendo en algo ordenado, que es incluso agradable de ver.

Me has escrito porque hoy cumplo años. Pienso en que últimamente me han salido muchas canas. Tengo más que tú, que ya rondas los cincuenta. Me conoces y con tres frases sabes que no estoy bien. Pero llevo así más de tres meses. He evitado a la gente, a los vecinos, trato de disimular… Pero tú me conoces. Sabes que cuando tardo en ir a verte es que algo pasa. Y de vez en cuando apareces en mi teléfono como un espíritu errante, esta semana me has escrito a diario reprochándome la ausencia.

Me quito los guantes llenos de resina y me paso las manos por el pelo, ese que cada día es más gris. Como mi vida. Cuando era joven, durante los bajones, me decía que a los cuarenta lo haría. Cogería un trozo grueso de cuerda y me colgaría de la viga del galpón, donde estoy ahora aprovisionándome de leña para el invierno. Terminaría de sufrir. Se acabaría la consciencia, el pensamiento que me tortura y el propio ser.

Siempre me ha llamado la atención que en cultura en que me educaron la vida eterna es un paraíso, un premio, el fin último de la vida terrenal. Sin embargo, para otros pueblos que creen en el ciclo de la reencarnación, el fin es la no existencia. He deseado tanto la muerte que ya no sé si la temo o no. No pretendo alcanzar ningún cielo, tampoco ningún nirvana; pero me atrae la idea de dejar de ser. Ni siquiera sé que soy en realidad. Si me preguntasen diría que solo un hombre. O mejor dicho: simplemente, una persona. Y hoy cumplo cuarenta. Esa cifra que tiene un significado, pero solo porque yo se lo he dado.

Dudo un momento si volver a ponerme los guantes y seguir el trabajo o dejarlo por hoy. Comienza a anochecer y miro la cuerda que cuelga del altillo donde tengo las herramientas. Es larga y resistente, pero esta noche no voy a sucumbir. Ni mañana. Ni nunca. He aprendido a vivir así, con la negra sombra, como le llamaba el abuelo.

Pienso que este cumpleaños es un poco una victoria a pesar de la tristeza, de la falta de vitalidad, de que soy incapaz de disfrutar siquiera el cigarro que estoy encendiendo. Ese cigarro cuyo humo me recuerda a ti. Vuelvo a coger el teléfono y hay más mensajes, pero solo miro tu chat. La última frase. “¿Por qué no vienes y vamos a cenar?”

Apago el cigarro en la pared ennegrecida del alpendre. Sacudo los guantes y recoloco la leña, no el montón de afuera, sino la importante. La que tengo en la cabeza. Tú no entiendes que hay cosas que solo pueden colocarse en soledad, cosas que hay que ordenar aunque solo sirvan para arder. No comprendes que hago con mis pensamientos lo mismo que con la leña. Pero necesito tiempo, paciencia y espacio. Yo acabo ahora de verlo, mirando el montón ordenado de rachas secas. Y entonces, mi enfado se diluye como el humo en el aire. Escribo “Voy, pero mejor desayunamos”. Veo el escribiendo. Y te imagino al otro lado de la sombra.

Anuncios

2 comentarios en “Sombra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.