Este 2018 comencé el año hablando de letras, tristeza y serenidad. También comencé un relato por entregas, que llamé Calle Real, número 36. A día de hoy está inconcluso y tal vez así se quede.

Os he hablado de algunos libros que me tocaron el corazón de alguna manera, como Inflorescencia, Proyecto Ficción, Deja que todo arda o Nivel 10.

He querido también ofreceros un pequeño detalle por estar ahí, un relato que fue como lanzar al mar una botella con un mensaje. Le llamé Como ella nos ha amado. Y no creo, en el fondo, que ese mensaje llegase a ninguna playa. Pero ahí está, flotando aún en el océano de unos y ceros.

También he leído bastante y mucho de lo que me transmitieron esas obras está escrito en A Librería. Ese espacio tan lleno de belleza, de amistad y libros, dónde tengo la fortuna de que se me permite entrar y charlar de historias.

He trabajado en algunos proyectos de los que aún no voy a hablar. He escrito pequeños textos, muchos están en Twitter. Y los versos, que se me mueren siempre, han estado un poquito menos presentes, más fantasmales que nunca.

Y sin embargo, se termina el año y tengo la impresión de no haber hecho nada. Palabras fugaces. ¿Hay algo eterno que sea real?

Creo que los últimos meses han sido el periodo de tiempo que más post he dejado en borrador porque hablaba desde mi propia voz y decidí guardar silencio. La ausencia de barullo, el vacío, el espacio… He comenzado no hace mucho a apreciarlos. Y me desagrada en exceso mi propio ruido, ese chirrido oxidado.

A veces una se siente como un hámster dando vueltas en una rueda, preguntándose si lo que hace sirve de algo. O si tiene sentido al menos. Si lo único que percibe quién escucha es un quejido, un rinchar. En cierto modo, muchos tenemos un animalito inquieto encerrado entre barrotes. Le damos de comer, jugamos y a veces le dejamos salir y dar vueltas por nuestra mente. Alguna gente hace poemas, otros pintan, cantan o crean artilugios. Otros se dejan atrapar por la rueda de la jaula y no hacen otra cosa. Correr, correr más y seguir corriendo. Pero, ¿hacia dónde?

Tengo más por esconder que por escribir. Porque escribir es vestirse para mostrarse, o desnudarse para permanecer oculta, o es decir la verdad ¿mintiendo? Habréis leído cosas como esta a menudo, quizás.

Soy demasiado efímera para la eternidad de las letras. Que tampoco son eternas, en realidad. Porque todo lo que es eterno no está vivo. Porque esa mujer que corría tratando de llegar a todo, sin ir a ninguna parte, ya no soy yo.

Tu visión de la vida cambia en un segundo, ese instante en que ves los barrotes de tu jaula, las virutas de papel, el pienso y la rueda. Sobre todo la rueda. Y escuchas asqueada el desagradable ruido que produce.

Los años, los meses y los días poco más son que ese correr en esa rueda en esa jaula, la propia. Letras y números. Solo tienen el sentido que queramos darles. Mi intención es no hacer grandes cambios en 2019. Tan solo pretendo seguir. Sin correr. Sin ruido. Pero, ¿quién sabe? Igual la única manera es que se pare la rueda.

Anuncios

4 comentarios en “La rueda del hámster

  1. ¡¡Uffa!! ¿Qué comentar luego de mirar mi reflejo en este espejo literario? Al inicio tome prestadas estas palabras: “¿Hay algo eterno que sea real?” pero conforme fui llegando a cada párrafo me fui quedando sin respuestas o réplicas. Guardo el contenido de esta entrada en mi mochila, porque se que me hará falta en mi viaje de un millón de años; claro, si hay la autorización y a cambio ofrezco recordar cada semana que es apenas un préstamo mientras viva. @Zavala_Ra

    Le gusta a 1 persona

  2. Las inquietudes literarias es lo que tienen, no se puede estar seguro de que lo plasmado es lo mejor que se podía plasmar, lo sea o no, y si el estancamiento parece redundante, lo sea o no, parecerá que es correr hacia ninguna parte.
    Así es la cabeza de los que juntan palabras propias o ficticias, ¿no? O, al menos, de los que se esfuerzan en que estas signifiquen algo. Así que adelante, porque hasta la funesta rueda ha servido de inspiración para seguir escribiendo algo a lo que los demás estamos reaccionando.
    Fíjate tú qué práctico…

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.